10/10/2018

SOFIA ANTONELLINI CURSA EN MAESTRIA DE GENERO EN HOLANDA VOLVER

"Hablar de todes o nosotres es lo que se viene"

Por: Juan Franco
Análisis

Sofía Antonellini es venadense, cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrado Corazón y se graduó de politóloga en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Tras obtener una beca, desde hace un año y medio reside en la ciudad de Amsterdam, Holanda, adonde cursa el segundo año de una Maestría en Estudios de Género, Interseccionalidad y Cambio Social, además de colaborar en un campo de refugiados. Sobre sus estudios actuales, Sofía describió que el objetivo es "tratar de entender a la sociedad desde una perspectiva de género, teniendo en cuenta que el género no es lo mismo que el sexo o la orientación sexual, sino que es una construcción social que tiene que ver con cómo uno se identifica como persona y poder analizar desde ese punto de vista las desigualdades existentes en las distintas sociedades". En este sentido, observó que "a nivel mundial, en cualquier grupo social descubrimos desigualdades, como la brecha salarial, donde la mujer recibe menos salario que el hombre en igual puesto laboral. Y esto también sucede en Europa, de hecho en Holanda, donde estoy viviendo, esas diferencias se estiran en algunos casos hasta el 40 por ciento en perjuicio de la mujer". En consecuencia, con esta Maestría en Estudios de Género, la politóloga Sofía Antonellini se capacita intensamente para "poder analizar críticamente estas situaciones y desarrollar políticas públicas en busca de una sociedad más igualitaria entre los ciudadanos y las ciudadanas".

Así como en nuestro país irrumpieron con fuerza el Movimiento Ni una Menos y los colectivos feministas en los últimos años, en todo el mundo el fenómeno se propagó con la velocidad de la luz. "Transitamos una época de avances de un feminismo entendido en términos de lograr la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. En este proceso global también se inscribe el movimiento de sujetos disidentes, como personas trans (travestis, transexuales y transgénero), que se unen y cuestionan porqué estoy donde estoy, porqué si soy mujer debo estar en casa, porqué si soy hombre no puedo llorar? todos interrogantes que se vinculan con una construcción de la sociedad que normalizó determinados comportamientos. En esta unión, el feminismo se destacó en distintas luchas, muchas de las cuales se dieron en Argentina en temas relevantes desde la perspectiva de género, como el aborto, la educación sexual integral, el cupo laboral trans? todos asuntos que entraron en agenda como resultado de un debate fecundo que se instaló en la sociedad", puntualizó.

Resistencia cultural

Consultada por las esperables resistencias a estos cambios en gestación, Antonellini reconoció que "aún sobreviven muchas resistencias culturales, como se puede observar cada vez que se discute una ley, por ejemplo, pero soy optimista con el rol protagónico que comienza a tomar la juventud, asumiendo compromisos en la discusión de temas que antes ni siquiera se planteaban. Son los jóvenes de hoy los que, en definitiva, habrán de consolidar estos procesos de cambio". Y profundizó en el análisis señalando que "el patriarcado viene de la mano del sistema capitalista en el cual nos movemos, donde el hombre es el que tiene la fuerza y se dedica al trabajo, y la mujer es la que cuida la casa. Sin dudas que modificar conceptos machistas tan arraigados en la sociedad demandará un largo proceso, pero el activismo juvenil nos ilusiona con un futuro luminoso, más allá de un presente sombrío en algunos aspectos".

La carismática politóloga venadense sonrió cuando este diario la consultó por el término "feminazi", usado con frecuencia, y despectivamente, para deslegitimar a las militantes feministas más radicalizadas, y observó en primer lugar como un grave error "reducir la magnitud del nacional-socialismo a una cuestión cotidiana para descalificar a una feminista", y además puntualizó que "si bien puede haber vertientes extremistas en la práctica, el objetivo del feminismo, como concepto y como noción, es lograr una sociedad más igual para todos los sujetos y sujetas. La búsqueda no es que la mujer asuma roles de categoría superior respecto del hombre, sino reconocer que en esta sociedad, en cualquier lugar del mundo, se sufren situaciones de desigualdad por el sólo hecho de ser mujer. Lo de feminazi es una estrategia discursiva de descalificación, pero hay que disponerse a cuestionarlo porque carece de sustento".

Lenguaje inclusivo

Después de la referencia de Sofía Antonellini a "sujetos y sujetas", era ineludible abordar la cuestión del lenguaje inclusivo, o no sexista, entendido por algunos sectores como una forma de integración y por otros como una moda pasajera. La especialista en temas de Género comentó que dos compañeras suyas -españolas- de la Maestría están muy interiorizadas en el debate que se suscita en ese país europeo: "La vicepresidenta de España (Carmen Calvo) presentó recientemente el proyecto de lenguaje inclusivo a la Real Academia Española (RAE) y fue rechazado con el argumento de que ?el lenguaje no se debe mezclar con intereses políticos?. Creo que esta decisión de la Academia es nefasta", lamentó. "Admito que me cuesta decir todes o nosotres, hasta suena extraño, pero si uno considera el lenguaje como lo que es, una construcción social, y si analizamos el origen del lenguaje español, vamos a coincidir en que se desarrolla en un entorno en que sólo el hombre formaba parte del espacio público, cuando hacían alusión a nosotros o ellos, no hacía falta incluir a otro sujeto que no fuera el masculino; en otras palabras, la raíz del lenguaje actual parte de ese contexto histórico", sentenció. "Proyectar el lenguaje inclusivo con la letra e, involucra un proceso que tarde o temprano se irá modificando, nos guste o no nos guste. No sé si será con la e, con la x o con @, pero el lenguaje inclusivo se impondrá como desenlace de una discusión que hoy se está dando en la sociedad. Me resulta difícil apropiarlo, pero lo celebro, porque el lenguaje es una práctica cotidiana y la forma de hablar lleva a que pensemos o que no pensemos en quiénes están incluidos o no están incluidos", concluyó.   

Reacción de la RAE

Tras el pedido formal de la vicepresidenta española Carmen Calvo de incorporar el lenguaje inclusivo en la Constitución de ese país, el director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, reclamó no confundir "la gramática con el machismo". Y agregó que "las falsas soluciones, como las que proponen poner en lugar del 'o' y el 'a', el 'e', me parecen absurdas, ridículas y totalmente inoperativas", abundó. "El problema está en confundir la gramática con el machismo", enfatizó en respuesta a la número dos del gobierno del socialista Pedro Sánchez, quien había señalado que "tenemos una Constitución en masculino (?) de ministros y diputados, que se corresponde con tiempos de hace 40 años". Además, Calvo -también es ministra de Igualdad- anticipó que el proceso de adecuación de la Constitución española a un lenguaje inclusivo se hará "con o sin la RAE", ante la negativa a prestar su asesoramiento.

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