10/10/2018

INTEGRACION DE SANMARTINIANOS, BELGRANIANOS Y GÜEMENIANOS VOLVER

Sable de San Martín se lució en el Templo Masónico

En la media tarde del sábado último, el centenario Templo Masónico de avenida Casey al 200 albergó un trascendente encuentro auspiciado por la Augusta y Respetable Logia A. G. Adams N° 185, donde a la par de la conferencia sobre "El Sable de la Libertad", se exhibieron distintas réplicas de espadas que combatieron por la libertad de los pueblos de América del Sur -sobresaliendo el histórico sable corvo del General José de San Martín- y se integraron en la acción las representaciones locales de la Asociación Cultural Sanmartiniana, el Instituto Belgraniano y la Asociación Civil y Cultural Martín Miguel de Güemes.

Por: Juan Franco
Análisis

Desde hace varios meses la Logia General San Martín N° 384 y la Asociación Cultural San Martín de América vienen desarrollando estas conferencias en distintos puntos del país, y este año se incluyó en ese recorrido a la Logia N° 185 de Venado Tuerto, que preside Arturo Pagella, quien convocó a los referentes locales dedicados a exaltar las virtudes de grandes próceres de la nacionalidad, como José de San Martín, Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes, quienes enseguida aceptaron el convite masónico para reforzar la divulgación permanente de esos valores éticos y libertarios, más necesarios que nunca en estas penosas circunstancias que atraviesa Argentina. En este sentido, el presidente anfitrión observó que "para nosotros, San Martín es nuestro Gran Iniciado, pero consideramos que esta actividad trascendía nuestra Logia y por eso convocamos a las instituciones sanmartinianas, belgranianas y güemenianas, y con el respaldo de todos ellos auspiciamos esta conferencia y abrimos las puertas del Templo a toda la comunidad de Venado Tuerto". También hizo una breve introducción el belgraniano Antonio "Tito" Sagripanti, quien valoró la integración de las instituciones que mantienen vivos la obra y el pensamiento de los grandes patriotas, valorizó el "aporte cultural para la ciudad" y afirmó el compromiso de continuar con estas actividades.

Por su parte, el conferencista Miguel Angel Digilio destacó que en el marco de las V Jornadas Sanmartinianas, la Logia General San Martín N° 384 determinó que en esta gira anual se adoptara como referencia un símbolo, y nada mejor que el sable corvo de San Martín. "Ya estuvimos en Mendoza, el lugar donde San Martín hubiese querido morir; Salta, donde conoció a dos grandes hombres con los que compartió la campaña libertadora, el General Belgrano y el General Güemes; y Corrientes, su tierra natal, visitando Yapeyú y Paso de los Libres. Luego la actividad cultural se extendió a escuelas y universidades, y ahora en Venado Tuerto, que también está muy ligado a San Martín, dado que albergó al maestro Cayetano Silva, quien inmortalizó con la marcha San Lorenzo el único combate que libró el General San Martín en territorio del Río de la Plata. Además, me enorgullece que hoy estén presentes las tres asociaciones, porque de no haber sido por la presencia de héroes como Güemes y Belgrano, la gesta libertadora de San Martín no hubiera sido posible", sentenció.

Símbolo libertario

"El sable de San Martín (de 92 centímetros de largo, incluyendo la empuñadura) es de origen arábigo, es un sable persa, con características muy específicas que no dejan dudas sobre su origen. Posee una curvatura irregular, pues la hoja comienza con un tramo recto y se curva casi sobre la mitad del sable, y esa curvatura hace necesario que la vaina cuente con una ranura, porque si no el sable no podría entrar ni salir de la vaina. Está confeccionado con un acero damasquino, de alta aleación de carbono, que genera hojas muy resistentes, con gran capacidad de corte y que infringen graves daños en el adversario. Otra particularidad es que la hoja original tiene al menos un siglo más que la vaina, y que ésta no es de origen persa", especificó Digilio. "Estos tipos de sables son livianos (900 gramos entre hoja y empuñadura de ébano y 700 gramos la vaina) y mucho más fáciles de manipular en la lucha a caballo, tanto es así que reemplazaron a los sables rectos. En rigor, las primeras armas de la caballería fueron las lanzas, pero se perdían al atravesar un contrincante en combate, y con el tiempo se reemplazaron por los sables rectos, que además de su penetración por el extremo, se caracterizaban por el poder de corte en toda la hoja. Pero eran largos y pesados, y solían soltarse de la mano del jinete en los combates. Entonces San Martín, a semejanza del sable corvo que había adquirido para él en 1811, en Londres, diseñó los denominados ?latones? para su Regimiento de Granaderos a Caballo, que son sables más cortos y livianos", describió el experto. 

En el Templo Masónico -declarado patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la ciudad- se exhibieron las réplicas de los sables de José de San Martín, Manuel Belgrano, Martín Miguel de Güemes y Guillermo Brown, entre otros objetos, destacando el disertante que "son muy bien logradas en la forma y los detalles, y del mismo tamaño y peso que las piezas originales; desde ya que las réplicas están impecables, mientras que los sables usados en los campos de batalla tienen abolladuras, cachaduras y rayones", aclarando que después de rigurosos estudios se confirmó que el sable corvo que hoy se exhibe en el Museo Histórico Nacional es el original empuñado por San Martín en su gesta libertadora. "Nuestro aporte es insistir con estas actividades culturales, acercando una y otra vez a los ciudadanos esos valores y principios permanentes que rigieron la vida de estos notables prohombres a lo largo de las campañas por la emancipación", cerró Digilio.

Comparte tu opinión, dejanos un comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Ultimas Noticias

CUESTIONADA DECISION JUDICIAL

Todos en libertad