11/10/2019

PERIODISTA QUE TRABAJA EN POS DE MEJORAR LA REALIDAD SOCIAL DE LA CIUDAD VOLVER

La comprometida y contagiosa cadena de favores de Santiago Córdoba

Por: Florencia Mir

"Paseá la vista por el mundo que te rodea y cambiá lo que no te gusta", una construcción de sentido que forma parte de la película estadounidense nombrada, por su traducción al castellano, "Cadena de favores", basada en la novela de la escritora Catherine Ryan Hyde, bien puede resumir y traducir el origen y el desarrollo constante del trabajo que lleva adelante desde hace un extenso lapso de tiempo el periodista venadense Santiago Córdoba.

El actual presidente del Círculo de Periodistas Deportivos de Venado Tuerto es pieza fundacional del merendero "Sonrisas", ubicado en el barrio Ciudad Nueva, como así también de la agrupación Leo Ponzio, y a su vez, se desempeña como parte activa de la afamada comisión de rosquitas de la Parroquia San Cayetano y de la ONG Puentes del Alma.

Realizando un periplo por el pasado, Santiago recuerda que sus primeros pasos en el club donde se inició como futbolista amateur comenzaron por su relación de pertenencia al mundo periodístico, más precisamente por su vínculo con el deporte.

"Empecé a colaborar como dirigente del Club Ciudad Nueva, el club del barrio donde nací. Un día me invitaron a participar de la comisión directiva para poder ayudar en tareas relacionadas con la prensa y difusión y acepté ese desafío. Después, a partir de eso, empecé a conocer otras realidades, que en principio tuvieron que ver netamente con lo deportivo, por ejemplo, chicos que iban a jugar al fútbol y no tenían botines. Recuerdo que durante un partido de Cuarta División un arquero atajaba sin guantes. Sin saber, se me ocurrió preguntar '¿por qué el arquero ataja sin guantes?' No tiene me respondieron. A partir de ese hecho empecé a ver y tener contacto con otras realidades", inició relatando Santiago Córdoba.

Desde ese momento, y gracias al enorme grupo humano de amigos y conocidos que el reconocido comunicador de la ciudad supo cosechar a través de los años, "para conseguirle los guantes al arquero del club, me comuniqué con un amigo que es arquero, Ariel Isaia, quien atajó en Rosario Central,  él me preparó un bolso repleto de materiales para donar y se lo llevé al nene. Así empecé a ayudar a muchos jugadores y a involucrarme en cuestiones que tenían que ver con el ente social".

De forma paralela, dentro de la comisión vecinal del barrio se crea el merendero "Sonrisas", espacio al que hoy asisten alrededor de 40 niños y niñas. "Como quedaba todo en el mismo lugar, también empecé a dar una mano ahí. Conocí otras realidades que dentro de la burbuja que la mayoría de las personas vive, si bien a nadie se le escapa que existen necesidades, que hay personas que no la pasan bien, es muy diferente verlas desde otra óptica; cuando te involucrás las sensaciones y percepciones cambian por completo". Concretamente Córdoba detalla que en el merendero "existían otras realidades con niños y niñas menores, de 4 y 5 años, quienes la única comida que tenían en el día era la que consumían ahí. En ese momento a mí se me despertó algo que quizás cuesta aceptar: lo que para muchas personas puede ser natural, para estos chiquitos es imposible: algunos ni siquiera tienen luz, menos heladera, viven en condiciones muy precarias. Me involucré mucho más allí y, a la vez, en el club. Por suerte logré dar con un grupo de gente que también estaba en lo mismo, tenía muchas ganas de ayudar, juntándonos obtuvimos mejores y grandes logros. Hoy en día el merendero cuenta con una panadería, conseguimos a un panadero, un chico que venía de estar preso en Melincué, nadie en el barrio lo incluía, entonces logramos insertarlo y darle trabajo. Y esta cuestión no es menor, se pudo brindar una oportunidad, lo que también se traduce en que muchos niños y niñas puedan comer. Toda esta cadena de situaciones que se van dando permiten generar cambios y transformaciones en las realidades de muchas personas".

Santiago resalta que muchos de los niños que asisten al merendero "viven realidades muy duras: en sus casas las situaciones son muy difíciles, entonces lo que intentamos con los vecinos y colaboradores es que permanezcan la mayor cantidad de tiempo posible en el merendero; allí están contenidos. Por suerte hay mucha gente que colaboró y colabora y hoy tenemos talleres de guitarra, folklore, pintura, y así se fueron sumando muchas personas. Esto se dio primero en el club, y después en el merendero, donde tuve y tengo experiencias muy lindas".

Puentes del Alma

Su desenvolvimiento y presencia en la escena periodística también hicieron que Santiago Córdoba tome contacto y comience a ser partícipe de las tareas que lleva adelante la ONG Puentes del Alma. "Siempre llamó mi atención Puentes del Alma, sobre todo los viajes que emprendían, las colectas que llevaban y llevan adelante en la ciudad, donde también colaboran, pero el mayor volumen va al norte: Chaco, Jujuy, Salta y Santiago del Estero. Como hice varias entrevistas con sus integrantes, me invitaron a ir de viaje, al Chacho, Miraflores, donde construyeron una escuela en el medio de un monte; trabajo que les significó llevó 10 años. Tuve la posibilidad de vivenciar la última parte de este proyecto. Ahí empecé a involucrarme más con el trabajo de esta ONG y descubrí otro mundo: las necesidades no solamente están acá en Venado Tuerto, sino también en otras partes del país, lamentablemente, y obvio, en todo el mundo. Mi primera experiencia con Puentes del Alma fue ese viaje al Chaco donde caminé en el medio del monte, trabajando en esa escuela y conociendo otras vidas, las de personas que están totalmente excluidas, que no tienen luz, agua potable, los chicos caminan mucho para poder ir a la escuela. Con Puentes del Alma lo que puedo ver es que hay mucho compromiso de la gente, hay mucho trabajo detrás de escena, más silencioso".

Agrupación "Leo Ponzio"

Es de público conocimiento que el presidente del Círculo de Periodistas de la ciudad de Venado Tuerto es un ferviente seguidor del equipo que lleva en su camiseta "la banda roja que cruza el alma": River Plate. Por su pasión futbolera, Santiago comenzó a participar de este grupo de fanáticos que viaja a ver partidos de fútbol, con quienes posteriormente decidieron alquilar un local en la ciudad para reunirse a compartir el ritual de mirar al equipo de sus amores. En una de sus habituales juntadas, un iluminado día surgió la idea: "Propuse que en vez de cobrar una entrada o cuota societaria, aquellas personas que quisieran participar de la agrupación acercaran un alimento no perecedero cada vez que River jugara un partido. Nos encontramos con una sorpresa tremenda porque fue un montón de gente la que comenzó a llevar muchísimas cosas que luego fueron y son repartidas en merenderos e instituciones que las necesitan. Se fue haciendo una cadena enorme, tuvimos que controlarla porque nos sobrepasó. La demanda es mucha pero logramos brindar una colaboración en cada lugar que la solicitan. Además nos gusta ir y compartir un momento con los chicos, charlas, juegos, hamburgueseadas; no es sólo ir a dejar las cosas".

La experiencia en primera persona

Santiago siente que con todas estas acciones "hago sin esperar nada a cambio, puedo ver el crecimiento y la realización, en algunos aspectos, de otras personas. Estos modificaciones se dan también por la cadena de favores que se realiza, ésta es la mayor satisfacción: ver a un niño feliz por un regalo, por una charla, una merienda, un juego compartidos. Estos momentos son los que me quedan y modifican. Y ahí me pregunto ¿por qué tanto para algunas cosas y tan poco para otras? En esto de construir el futuro es donde, me parece, nos tenemos que detener. Con pequeñas o grandes acciones, con el tiempo que se tenga y se pueda ocupar colaborando podemos tranformar la realidad de otras personas. El otro va a poder ser un poco mejor, va a poder tener una mejor calidad de vida".

Santiago Córdoba considera que para crear un futuro diferente "lo fundamental es la familia, los vínculos, las oportunidades que se presentan. Agradezco profundamente a mi madre, Elena, a mi pareja Vanesa, y a mi hijo Agustín, porque sin la presencia, apoyo y entendimiento que ellos me brindan sería muy difícil llevar adelante estas pequeñas acciones que tanto me enriquecen".

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