08/11/2019

SOCIEDAD | Cómo detectarla VOLVER

8 de noviembre: Día mundial de la dislexia

Es un trastorno en el aprendizaje que afecta entre un 3% y un 6% de la población escolar. Quienes la padecen tienen dificultades con la lecto-escritura, que se manifiestan en problemas para copiar del pizarrón y poca comprensión lectora, entre otros. Es la principal causa de fracaso académico, por lo que es vital reconocer las señales mínimas que cada niño presenta.

La dislexia es una discapacidad del aprendizaje: una afección que impide que un niño pueda leer y escribir a un nivel esperado para su edad a pesar de tener una inteligencia, visión y audición normal. La dislexia es la principal causa de fracaso académico y entre el 10% y el 15% de las personas la padecen. Existe un factor genético, ya que en el caso de que uno de los progenitores sea disléxico, se multiplican por ocho las posibilidades de tener un hijo desiléxico respecto a la población general.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la dislexia como un trastorno específico de la lectura, cuyo rasgo principal es una dificultad específica y significativa en el desarrollo de las habilidades para la lectura que no puede explicarse únicamente por la edad mental, problemas de precisión visual, entre otras.

Según el médico oftalmólogo e historiador Omar López Mato, director del Instituto de la Visión, la dislexia es causada por un déficit en las vías neuronales que transmiten señales hacia y desde el cerebro, las requeridas para interpretar la correlación de las letras en una palabra con los sonidos de la palabra hablada (conciencia fónica). Antes esta situación, en muchos casos los padres, ante el fracaso escolar de sus hijos, tienden a pensar que estas dificultades se deben a la "vagancia" o falta de atención en clase. De allí la frustración tanto del niño - que no puede superar el problema - como de los padres.

Conocer cuál es la alteración completa que causa la dislexia es más difícil. Los enfoques cambiaron en los últimos 30 años y actualmente los estudios se centran en la relación existente entre el lenguaje hablado y el escrito, intentando comprender la naturaleza y la calidad del análisis fonema-grafema, es decir, la relación pronunciación-escritura y la automatización durante la lectura. Si bien hay distintos tipos de dislexia, de acuerdo a las alteraciones presentadas, se atribuye al fallo fonológico la base patogenética de dislexias, aseguró el experto.

Antes de la edad escolar, el médico dijo que pueden exhibir signos de retraso en el habla y dificultad para aprender rimas: "En el colegio hay que estar atentos a signos y sospechar cuando lean en forma lenta y vacilante con pobre comprensión de los textos y dificultad para copiar del pizarrón. Son frecuentes en estos niños los errores ortográficos. Para compensar su defecto tienden a recordar la secuencia de letras en una palabra. También suelen presentar problemas con el aprendizaje de lenguas extranjeras y las matemáticas. Los niños con dislexia tiene una mayor probabilidad de tener un Trastorno por Déficit de Atención con hiperactividad".

En el caso de que una niña o niño por debajo del nivel esperado para la lectura tenga síntomas de dislexia, se debe consultar con un médico, ya que hoy existe el test para confirmar el posible diagnóstico y empezar el tratamiento.

"Primero es esencial descartar que el niño presente problemas visuales o auditivos serios. Actualmente se realiza un examen de seguimiento ocular con un dispositivo llamado Eye Tracker, el cual detecta el patrón de lectura del joven. Generalmente, las personas con dislexia retoman la lectura o sus ojos vuelven a releer letras ya vistas. También existe una relación entre el esfuerzo mental necesario para el procedimiento lingüístico y la duración y el número de fijaciones de los ojos. El test detecta los movimientos de los ojos durante la lectura y el tiempo de fijación sobre las palabras, gravando todo el proceso y ofreciendo gran cantidad de datos sobre la precisión en la fijación, tiempo de fijación, tiempo de cada sacada y espacio recorrido, parpadeo, entre otras cosas", enfatizó el profesional de la salud.

"Con paciencia, comprensión y ayuda apropiada, los jóvenes con dislexia pueden desarrollar estrategias para superar esta discapacidad, obtener buenos resultados académicos, mejorar su rendimiento y llegar a destacarse como lo hicieron Thomas Edison, Leonardo Da Vinci, Walt Disney o John Lennon, algunos de los disléxicos famosos que vieron el mundo distinto que sus congénes y les permitió marcar un lugar en la historia", concluyó López Mato.


Los síntomas

- Dificultad para leer oraciones o palabras sencillas. Suelen presentarse problemas frecuentes con palabras cortas como "del" o "por".

- Invierten las palabras de manera total o parcial, por ejemplo "casa" por "saca".

- Escriben la misma palabra de distintas maneras.

- Invierten las letras, por ejemplo "p" por "b" o "d" por "b".

- Tienen dificultades para ver que una palabra está mal escrita.

- Cometen errores de ortografía raros, como "merc" por "comer".

- Copian las palabras mal aunque están mirando cómo se escriben.

- Conocen una palabra pero usan otra, como "gato" por "casa".

- Tienen dificultades para distinguir la izquierda de la derecha.

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