02/12/2019

CAMPAÑA DE PREVENCION Y CONCIENTIZACION DE LA EXISTENCIA DEL ABUSO SEXUAL DE NIÑOS VOLVER

"Una Navidad que cuide la inocencia de nuestros niños" de Cáritas Venado Tuerto

Atentos, ocupados y no aterrados.
Prevenir el abuso sexual infantil está a nuestro alcance.
El abuso sexual existe, es una realidad entre nosotros. Consiste en la utilización de un niño, niña o adolescente por parte de un adulto para su propia gratificación sexual. Cualquier niño puede ser elegido como víctimas por parte de un abusador. La mayoría de los niños abusados tienen entre 4 y 12 años de edad y le siguen los preadolescentes y adolescentes. En la mayoría de los casos denunciados el perpetrador es un varón adulto del círculo íntimo o familiar del niño. Se trata de niños con inteligencia normal, que se encuentran desprotegidos, algunos de ellos muestran rasgos de timidez y retraimiento, otros son muy obedientes a los adultos con lo cual se verán imposibilitados de expresar rechazo hacia aquellos que intenten invadir su intimidad.
¿Cómo deberíamos educar a nuestros hijos para que adviertan lo que puede dañarlos? Maritchu Seitúm nos dice que los hijos tienen que aprender a escuchar las señales que les envía el cuerpo. Muchas veces nuestros hijos no saben distinguir entre tener hambre o tener sed, y lo mismo sucede con las emociones. Cuando su corazón late más fuerte, ¿están ansiosos o asustados? Cuando les duele la panza, ¿están tristes o "empachados"? cuando les duele la cabeza, ¿están enfermos o enojados? El desconocimiento y la desconexión con el cuerpo y sus sensaciones no les permiten identificar lo que les molesta o los incomoda, por lo tanto no pueden hablar de lo que les pasa ni decir que no a lo que les desagrada. Saber lo que les gusta, lo que los divierte, lo que los aburre o los enoja y poder decirlo, los fortalece como personas para enfrentar la vida y sus dificultades.
Un padre protector, además de enseñar a identificar las señales del cuerpo, promueve la buena dependencia y al hacerlo genera independencia. Cada hijo tendrá temas en los que podremos darle mayor independencia, porque lo vemos preparado y otros en los que tendrá que seguir bajo un cuidado especial porque no lo está. Los hijos necesitan sentirse seguros, mientras tanto los padres dan la mano para cruzar la calle, colocan el cinturón de seguridad, enseñan que no hay que hablar ni aceptan regalos de personas desconocidas. Con los hijos más grandes, les enseñan el camino hacia la escuela, a moverse en bicicleta, a colaborar en el cuidado a los hermanos, a administrar sus pertenencias, tiempo y su dinero.

Para que los chicos aprendan a cuidarse solos también debemos darles información sobre el propio cuerpo, su cuidado y el valor de la intimidad. Que las zonas privadas del cuerpo se las cubre con la ropa interior. Que cada una de las partes íntimas tienen un nombre, y que las de los niños son distintas a la de las niñas. Que sólo los padres, el pediatra en presencia de los padres o un cuidador autorizado pueden tocarlas y si alguien más intenta hacerlo hay que contarlo rápido.
En relación a los cuidados específicos sobre el abuso sexual, además del clima de confianza y cercanía con los padres, hay que hablar acerca de los secretos y poder enseñar las diferencias entre los secretos que hacen bien y los que hacen mal.
Los niños son curiosos y nos hacen preguntas, debemos partir siempre de lo que saben, tanto para trasmitirles nuevos conocimientos como para aclarar los que ya tienen, brindando respuestas simples y seleccionando que información pueden entender e incorporar. Hablar del cuerpo, de la sexualidad y buscar información junto con los chicos fortalece los vínculos de confianza para que puedan contar cuando tengan dudas o les pase algo que no les agrade.

Martín Cabrera Erro, Presbítero y Lic. En Ciencias de la Familia, Co coordinador del equipo de Equidad de Caritas Venado Tuerto. 29 de noviembre 2019.

Foto galería

Comparte tu opinión, dejanos un comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.