25/03/2020

DESDE TERMOMETROS PREVENTIVOS HASTA HOSPITALES DE CAMPAÑA VOLVER

Venado fortalece la capacidad de respuesta del sistema de salud para el peor escenario

Por: Juan Franco
Análisis

La Zona de Salud que coordina Pedro Bustos; la Secretaría de Salud y Desarrollo Social, a cargo de Marcelo Krenz; y el Hospital Gutiérrez, con los directores médicos Daniel Alzari y Silvana Morelli, asumen las mayores responsabilidades regionales en materia sanitaria en momentos en que se avecina una mayor circulación comunitaria del coronavirus. Si bien se insiste en las campañas de concientización que el mejor remedio para evitar la propagación de la enfermedad es acatar la cuarentena social, preventiva y obligatoria, en muchos puntos del país ya se trabaja contrarreloj para reforzar la oferta de servicios médicos. Si bien la construcción del nuevo Hospital Gutiérrez es la mejor noticia del nuevo siglo para la población del sur-sur santafesino, el conjunto de la medicina privada sufrió los efectos de la crisis y no creció en igual proporción. Basta señalar que en el período invernal, cuando la enfermedad respiratoria asuela, en Venado el sistema sanitario cruje una y otra vez. Además, como ciudad de referencia en el ámbito sanitario regional, el hospital provincial de Santa Fe y Espora no solamente deberá contener a los pacientes infectados de sus más de 90 mil habitantes, sino también los de una región mucho más amplia, que supera las 300 mil personas, a la par de los refuerzos en internación que ofrecerían las localidades vecinas. En consecuencia, asumiendo que estamos lejos de cubrir una demanda excepcional de contagiados de coronavirus, y suponiendo el peor escenario, personal municipal comenzó a trabajar en la recuperación del ex Sanatorio Beroiz, cerrado desde hace casi dos años, y ya ingresó en la Cooperativa de Electricidad el pedido formal para restablecer el servicio eléctrico en el edificio. Incluso trascendió que la cúpula de Salud departamental asignará al malogrado centro médico de calle Casey, junto con el Gutiérrez, la internación de pacientes con coronavirus, en tanto que el San Martín y el Castelli alojarían en principio el resto de la demanda.

Aporte de la UTN

Mientras tanto, la Facultad Regional Venado de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ofreció su edificio de Alvear y Castelli para armar un "hospital de campaña" en caso de ser necesario. Al respecto, el decano Jorge Amigo confió a El Informe que ya se avanzó en el anteproyecto para el rediseño de los espacios internos y, en paralelo, un grupo de industriales locales, todos ellos radicados en el Parque Industrial "La Victoria", se ofrecieron para la fabricación de camas y camillas -ellos mismos aportarían los materiales- a los fines de equipar esas instalaciones, en tanto que el Rotary Club tomaría a su cargo la donación de colchones y sábanas. "En todos estos frentes de trabajo, Universidad e industriales seguimos las instrucciones de las autoridades médicas, y de hecho mañana (por hoy) vamos a reunirnos con el director del Hospital Gutiérrez, Daniel Alzari, para evaluar cuáles son las prioridades", destacó el referente de la Tecnológica venadense. Asimismo, hay otras alternativas en agenda para reforzar la atención médica, aunque sólo se activarán si el brote exhibe una rápida evolución de contagios en General López, sin descartar una carpa sanitaria de grandes dimensiones en la periferia de Venado.

En simultáneo, en Venado hay industriales interesados en fabricar respiradores artificiales -indispensables para pacientes críticos en cuidados intensivos- sobre la base de planos libres elaborados en España, y que están muy cerca de lograr la autorización ministerial. También en Firmat existe un proyecto en igual sentido, y además un grupo de metalúrgicos de esa ciudad de fuerte impronta productiva dialogó con el coordinador de la Zona de Salud, Pedro Bustos, y autoridades municipales, y ofreció colaborar en la fabricación de equipamiento para hospitales alternativos, como camas, camillas y pie de suero.

Desde las bases

Con Bustos, Krenz y Alzari dedicados a la coordinación del sistema de salud en la región, en otro plano asoman la UTN, la Cámara Regional de Industria y Comercio Exterior (Cricex), el Centro Regional para el Desarrollo del Sur de Santa Fe, la Sociedad Rural, el Centro Comercial e Industrial y el Parque Industrial, dispuestos a trabajar en sintonía con los organismos estatales en la provisión de elementos de uso habitual en los efectores de salud, muchos de los cuales no se consiguen, dado que se disparó la demanda y las fábricas no dan abasto para reponer esos productos o bien no disponen de insumos.

Una de las estrategias de este grupo para la guerra preventiva contra el virus es el monitoreo de temperatura en lugares de alta concentración de personas. Así, con la coordinación del presidente de la Cricex, Ariel Rassia; la colaboración de las asociaciones intermedias vinculadas con la producción y el comercio, y el asesoramiento del médico Matías Castellini y el decano de la UTN, ingeniero Jorge Amigo, se adquirieron 10 termómetros infrarrojos que se prevé usar a partir de la semana próxima para la detección rápida de pacientes con fiebre. Los puestos se instalarían en las zonas más transitadas del sector céntrico, como los supermercados, apuntando a la detección precoz de infecciones por coronavirus. "Así se podrá aislar enseguida al paciente y disminuir los riesgos, evitando que los contagios se propaguen masivamente en la comunidad", puntualizó Rassia, uno de los dirigentes más activos.

Además, un equipo de trabajo de graduados y estudiantes de la UTN, con la coordinación de Pablo Zacco, se lanzó a la fabricación de viseras de protección para el personal sanitario, aprovechando las amplias posibilidades que brindan las impresiones en 3D para la ejecución de los soportes, que se complementan con placas de acetato (donadas por Librería TyP). "En estos momentos el mayor esfuerzo es conseguir el acetato para continuar con la producción de estos elementos indispensables para los médicos y enfermeros que estarán en contacto con los infectados", detalló Amigo, acotando que esta misma iniciativa tratarán de replicar en otras ciudades santafesinas, como Firmat, Rufino y Las Parejas. Y ese mismo grupo está desarrollando protectores oculares con la misma técnica. Por su parte, el Laboratorio de Descargas Eléctricas de UTN se ofreció para el diseño y construcción de equipos ozonizadores destinados a limpieza y desinfección de ambientes. En cuanto a indumentaria específica, como batas y camisolines, que también empezó a escasear, en Venado se propusieron talleres de costura para la confección gratuita de las prendas, pero el mayor problema sería la falta de materia prima. Al mismo tiempo, distintos grupos se dedican a la fabricación de barbijos para cubrir una eventual demanda de los trabajadores de la salud y pacientes.

La iniciativa solidaria de estas asociaciones locales y regionales, que desde hace semanas vienen trabajando con firmeza y muy bajo perfil es, a la vez, muy oportuna, porque algunos de estos elementos y equipos no se consiguen hoy por hoy en los comercios del rubro, y además porque todos conocemos de sobra los antecedentes recientes de Italia y España, por ejemplo, donde casi el 10 por ciento de los contagiados por coronavirus son médicos, enfermeros y demás personal sanitario, que en muchos casos actuaron desprotegidos en la emergencia ante la avalancha de cuadros respiratorios críticos.

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