18/05/2020

ARCHIVOS DE EL INFORME - MADRUGADA NEGRA DE DICIEMBRE DE 2006 VOLVER

Lucas Oro, un sobreviviente de la violencia policial

Por: Norma Migueles
Cronista

La violencia policial es el marco de un espejo de doble faz en el que se mira la sociedad, que según las circunstancias exige "mano dura" y por el otro lado se lamenta y critica ferozmente a la "maldita policía"; los resultados son siempre nefastos y divide las aguas en la sociedad. En Venado Tuerto hay tres hechos emblemáticos ocurridos en las últimas décadas: el caso Figueredo, un hombre que apareció muerto en su celda donde estaba detenido por una falsa denuncia y su cuerpo mostraba signos de haber recibido una dura golpiza; Clemente Arona, un joven motociclista que fue atropellado en una persecución por un móvil policial, sin que hubiera cometido ningún delito, y falleció a los pocos días como consecuencia de las heridas recibidas; y el tercer caso tuvo como protagonista a Lucas Oro, un joven cadete que en circunstancias confusas, en una madrugada de diciembre de 2006 fue perseguido por la policía y tras ser acorralado en una esquina, mientras gritaba pidiendo clemencia, un novel agente le propinó un disparo en la cara. Lucas es testigo de la brutalidad policial, un sobreviviente, pero su vida se convirtió en un infierno, que alimenta su temor y odio a la fuerza policial que le robó su rostro, su juventud y la posibilidad de convertirse en un "muchacho normal"; con sus errores y aciertos, busca ayuda y cuando se la brindan, huye. Siempre busca algo que nunca tendrá: su vida antes del disparo y una respuesta que tampoco llegará: ¿por qué le dispararon?

Su padre fue su fortaleza y luchó para que su hijo tuviera justicia, recorrió los medios, demandó a las autoridades, lo acompañó y lo contuvo, hasta que la muerte cortó el vínculo y Lucas debió aprender a sobrevivir con su rostro reconstruido parcialmente por varias operaciones; con sus dudas, su impotencia y una realidad que le impide conseguir trabajo, tener una relación, planear un futuro y seguir ese camino.

El parte

La crónica de El Informe del 20 de diciembre, surgida de un escueto parte policial, señala que "un joven fue baleado en su rostro por un policía en Venado Tuerto. Durante la tarde de ayer (domingo) fue trasladado al Hospital Provincial de Rosario, por orden del jefe de policía provincial Jorge Pallavidini, y reaccionó bien luego del estado de coma inducido por los médicos. El brutal ataque que sufrió fue a manos de un agente policial que no llega a un año de antigüedad en la fuerza. El hecho fue repudiado por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre de la localidad, desde donde denunciaron que se trata de un nuevo caso de 'gatillo fácil' y no de un hecho en el cual el agente se defendió porque fue atacado, como lo afirma la Policía".

También aseguraron que le dispararon con postas de goma, pero los médicos opinaban que por los daños podrían haber sido balas de plomo.

La causa fue investigada por el entonces juez de Instrucción, Hugo Perassi.

El hecho

El sábado 16, a las cuatro de la madrugada, Lucas Oro, de 21 años, se encontraba caminando en la zona céntrica de Venado. Según los testigos presenciales del hecho, a los que la filial Venado Tuerto de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre les recibió testimonio, un móvil policial del Comando Radioeléctrico ingresó por calle Maipú en contramano e interceptó a Lucas, cruzando el vehículo policial sobre la vereda de dicha calle. Los testigos aseveran que uno de los agentes se bajó corriendo y con una escopeta amenazó al joven y que ante semejante situación, éste salió corriendo y alcanzó calle San Martín, pidiendo a gritos explicaciones por la persecución. Según estos relatos, el agente que portaba la escopeta continuó siguiéndolo a pie, mientras que el otro efectivo (de apellido Villareal) lo hacía con la camioneta policial. Además narraron que cuando lo alcanzaron en Saavedra y Chacabuco, uno de los agentes policiales le disparó en la cabeza a una distancia no superior a los tres metros.

Cuando estos testigos llegaron hasta el lugar del hecho y le preguntaron al agente porqué le había disparado, les contestó: "Ustedes no vieron nada" y les advirtió: "Si atestiguan lo tendrán que hacer en mi favor, ya que él me atacó y el arma se disparó".

El informe policial cuenta que recibieron "dos llamadas telefónicas de vecinos denunciando que un joven estaba rompiendo faroles del edificio de la Municipalidad y describen al mismo detallando que tenía un brazo enyesado. El joven portaba un arma blanca, se había resistido al arresto e hirió al agente Beltrame".

Luego de esperar unos 30 minutos la llegada de una ambulancia, los agentes llamaron desde sus celulares al servicio de emergencias de bomberos. Al lugar de los hechos también concurrieron dos compañeros de trabajo de Lucas que habían concluido con el joven el turno laboral y observaron cómo un agente policial del Comando Radioeléctrico limpió la vereda con un balde de agua caliente.

Lucas Oro fue trasladado por el servicio de emergencias de los bomberos voluntarios al Hospital Gutiérrez. Allí el médico Pablo Bustos informó que presentaba destrucción maxilofacial y estallido del globo ocular izquierdo y para su mejor atención se lo había trasladado al Hospital Provincial de Rosario, donde reaccionó bien luego del estado de coma inducido por los médicos.

La denuncia

El hecho fue denunciado el mismo sábado por familiares de Lucas, miembros de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y los concejales Roberto Meier (Pueblo) y Lisandro Enrico (UCR) en el Comando Radioeléctrico. Allí el comisario principal Oscar Daniel Rendo les informó que el agente Juan Beltrame, oriundo de Elortondo, fue quien le disparó a Lucas y les confirmó su detención en la Alcaldía de Melincué.

Por su parte, el entonces jefe de la Unidad Regional VIII, Miguel Polenta, indicó que "el agente Beltrame está prestando servicios desde hace un año", y aseguró que "estas formas de proceder de los agentes no corresponden con la preparación que reciben en la escuela de policía, y de ninguna manera estas acciones represivas obedecen a órdenes dadas por las autoridades policiales".

Derechos Humanos

Ante esta situación, la filial Venado Tuerto de la Liga Argentina de los Derechos del Hombre rechazó la "versión policial" brindada a los familiares de Lucas Oro y advirtieron: "Estamos en presencia de un caso de 'gatillo fácil' que pasa a engrosar la nefasta lista de víctimas del accionar represivo policial-estatal, que en la ciudad de Venado Tuerto cuenta con los antecedentes de Figueredo y Clemente Arona".

"Junto a los familiares de Lucas Oro, las organizaciones sociales y políticas que luchan contra la represión e impunidad en nuestro medio, daremos batalla por el esclarecimiento y el debido castigo judicial y político a los responsables de tan grave hecho, y proseguiremos nuestra lucha hasta alcanzar una sociedad basada en la verdad, la justicia y la libertad", aseguraron.

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