29/06/2020

RECLAMO CONTRA LA IMPUNIDAD VOLVER

Dos años del homicidio de Juan Cruz Ibañez y el Poder Judicial aún no cerró la causa

Por: Norma Migueles
Cronista

Hoy se cumplen dos años del asesinato de Juan Cruz Ibañez, un estudiante de ingeniería oriundo de la localidad de Murphy, quien en 2018 se encontraba domiciliado en la ciudad de Rosario, donde estudiaba y trabajaba. El joven tenía 23 años; su homicida 17. A partir del asesinato la familia no dejó de reclamar justicia ni un solo día, siguiendo de cerca la causa y buscando consuelo en que se aplicara un castigo ejemplar que alivie el dolor.

Juan Cruz era un joven con grandes proyectos, de sonrisa generosa y una mirada muy particular sobre los tiempos en que los que vivía en una ciudad signada por los robos, la droga y violencia; él apostaba a que la cura provendría del amor y con esa frase marcó un camino que hoy, poco a poco, retoma su mamá, Sonia Sanchi, buscando restañar las heridas que dejó el crimen.

El año pasado la mujer aceptó la invitación del jefe comunal de Murphy, Marcelo Camussoni, y se sumó al equipo de trabajo. Aseguró que le gusta participar en temas relacionados con lo social, y se ilusiona con hacer algo positivo por aquellos chicos que no tienen un norte y buscan en la droga y la violencia su futuro. Con la generosidad que solo el corazón de una madre puede tener, Sonia piensa que los puede ayudar para que no repitan la triste circunstancia en la que su hijo menor perdió la vida. Es emocionante ver cómo la tristeza infinita y el dolor se van convirtiendo en un proyecto de vida al servicio de los más vulnerables.

La causa

Una de las situaciones más estresantes para la familia Ibañez es, sin dudas, la que genera la causa tramitada a través de un Código Penal Juvenil obsoleto y que pone en ventaja al joven homicida, ya que al cumplirse dos años de su detención y no quedar firme la condena, estaría en condiciones de que se caiga la prisión preventiva y recuperar la libertad, siguiendo en ese estado el proceso judicial.

Sanchi señaló que la Fiscalía pidió el 11 de mayo una extensión de los plazos, que también está previsto en las normas vigentes, quedando a la espera de la respuesta, que avanza con lentitud, amparada en estos tiempos por la pandemia.

"Tememos que este chico pueda quedar en libertad", alertó la mujer, y su temor no es infundado, ya que el joven al momento de ser detenido estaba por fugarse.

Pero en el avance de la causa surgió otro tema que inquieta a los Ibañez: a 20 meses del asesinato de Juan Cruz, cuando la Justicia de Menores de Rosario declaró penalmente responsable al joven acusado por el crimen, el fallo no incluyó los agravantes de alevosía y ensañamiento solicitados por la Fiscalía, tras lo cual también se presentó en febrero la apelación en segunda instancia, que está a la espera de que se resuelva si continúa con esa carátula.

La decisión fue de la jueza de Menores, María del Carmen Musa, quien caratuló el homicidio como "calificado por criminis causa" (es decir, matar para ocultar otro delito), desestimando así el homicidio triplemente agravado. Ahora será el turno de la Cámara de Apelaciones.

El pedido de la alevosía tiene un fundamento y se basa en el momento más retorcido de la historia que ocurrió luego del homicidio: "El médico nos contó que mi hermano murió cerca de las dos de la mañana. Y este asesino abandonó el departamento recién a las seis. El tipo se bañó en la ducha de mi hermano y, como si fuera poco, después se puso la ropa de él para salir del edificio. Un loco de mierda", relató en la oportunidad su hermano Ignacio, quien alegó: "Nosotros entendemos que quisieron atenuar la pena del asesino".

Impacto nacional

El homicidio de Juan Cruz, ocurrido el 29 de junio de 2018 en su departamento de calle Zeballos al 2100, en Rosario, tuvo repercusión nacional y hasta el entonces presidente Mauricio Macri recibió a los familiares que clamaban por justicia. Sonia había estado en su departamento el día anterior, y como trabajaba hasta tarde se volvió a Murphy; el viernes el chico viajaría desde Rosario a su pueblo, se quedaría a dormir en la casa de sus papás Sonia y Daniel, y el sábado por la mañana recibirían la visita de sus hermanos Ignacio y Martín para ver en familia el partido entre Argentina y Francia por los octavos de final del Mundial de Rusia.

El jueves por la noche, apenas unas horas antes de morir de un modo trágico e inesperado, Juan Cruz había decidido no juntarse con un grupo de amigos a cenar, como ocurría casi todos los jueves. Prefirió comer solo en su departamento, acostarse temprano y estar preparado el viernes para acudir a la empresa de desarrollo informático en la que trabajaba.

Todo sucedió en el mejor momento de su incipiente carrera profesional. Le faltaban tres materias para recibirse de ingeniero, aunque ya trabajaba en el rubro, y hasta había iniciado una web de desarrollo tecnológico junto a un amigo que empezaba a dar sus frutos.

Poco después de la 1 de la mañana del viernes, Ibáñez fue sorprendido por un intruso que se metió en su departamento, lo atacó a cuchillazos y acabó con su vida en apenas unos minutos.

Según el escenario que pudieron reconstruir los investigadores, el homicida entró por la ventana del departamento, que está justo al lado del techo de una casa vecina. El asesino lo atacó cuando Juan Cruz todavía dormía en su cama. La autopsia reveló luego que el joven de 23 años ofreció resistencia pero que finalmente perdió la vida con al menos 20 puñaladas.

Murió cerca de las dos de la mañana, y el agresor y ladrón abandonó el departamento recién a las seis, luego de bañarse y cambiarse la ropa ensangrentada usando la de la víctima para retirarse del lugar. En bolsas introdujo los objetos que pensaba robar: dos computadoras, un teléfono celular, una TV led, dos guitarras y lo poco que había de dinero; con ellas bajó al estacionamiento, quiso salir con el auto de Juan Cruz, pero lo chocó de frente contra una pared. Tenía que salir del edificio y desde al hall de entrada le tocó la puerta a una vecina para que lo ayudara, la mujer nunca le abrió (y sería la que luego llamaría al 911). En medio de la desesperación, rompió el sistema de llave electrónica, apoyó las bolsas con los objetos en la vereda y esperó que pasara un taxi.

Cuando se subió al vehículo le dijo al chofer que se había separado de su mujer y que se estaba llevando sus cosas. Le pidió que lo llevara a una villa al fondo de la calle Chacabuco, donde se bajó con las bolsas y salió corriendo sin pagarle un centavo al taxista. Al enterarse luego por las noticias de lo ocurrido en el departamento de Zeballos al 2100, el chofer se acercó a una comisaría y aporto datos del sujeto que había transportado.

La Policía logró dar con el domicilio del atacante, donde se encontraron prendas de Juan Cruz y algunos de los objetos robados. Así se determinó que el principal sospechoso era menor de edad, de 17 años, y horas después fue detenido cuando estaba a punto de abordar un micro con destino a la provincia de Chaco.

Comparte tu opinión, dejanos un comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Ultimas Noticias

CON NEXO EN BROTE ORIGINAL DE CARRERAS

Médico del Hospital Gutiérrez, nuevo positivo en Venado

FERNANDEZ TILDO DE CANALLESCO UN DOCUMENTO OPOSITOR

Cruces entre Gobierno y oposición por el crimen de Fabián Gutiérrez