13/09/2020

CLASICOS DE LA ABUELA VOLVER

Scones, un clásico para la hora del té

Es difícil encontrar un producto de pastelería que sea tan o más versátil que los scones. ¿Quién no los conoce al toque, con sólo verlos, como si nos invitaran al placer de consumirlos? Estas pequeñas (o no tanto) masas en forma de círculo, con textura entre la de una galleta y la de un pancito, son una delicia que se puede disfrutar tanto en su versión dulce, como en la salada.

Incluso se los suele elaborar con poca cantidad de azúcar, justamente para que puedan ser acompañados tanto con una mermelada como por una lonja de fiambre.

Casi siempre están hechos a base de harina de trigo, leche, azúcar y manteca. La masa dulce puede rellenarse con múltiples ingredientes, pero son muy reconocidos los de chips de chocolate y de arándanos, mientras que en los de masa salada los de queso son los que se llevan el primer puesto.

Respecto a la forma, los clásicos son redondos y de un diámetro entre 5 y 7 centímetros. Pero actualmente en las pastelerías se puede ver a los scones "gigantes", ¡del tamaño de un polvorón! E incluso, tal vez por practicidad y para aprovechar la máxima cantidad de masa sin rejunte, se los encuentra en forma de triángulo.


Punto fundamental

Uno de los pasos más importantes en la preparación de estos bocaditos es que la manteca debe estar fría y la masa no se debe amasar, sino que sólo debe unirse. Los cornets (rectángulos de plástico o acrílico que se usan para mezclar y unir) son fundamentales, ya que al utilizarlos se evita que el calor propio de las manos derrita la manteca.

Existen también versiones en las que los cocineros optan por usar manteca blanda, obteniendo un resultado similar. Pero siempre se mantiene la premisa: prohibido amasar, ya que el amasado desarrollará el gluten de la harina y se obtendrá un scon elástico y no quebradizo como debe ser.


Gran mito

Uno de los grandes mitos sobre esta preparación es que "son secos". Los scones pueden parecer, a simple vista, un gran bizcocho, pero en su interior deben ser frescos, casi húmedos, que se desmigajen al tacto.


- SCONES CLÁSICOS -

INGREDIENTES

- 500 gramos de harina 0000

- 120 gramos de manteca

- 100 gramos de azúcar

- Una cucharadita colmada de polvo de hornear

- 80 gramos de yogur natural

- 180 gramos de crema de leche

- Un huevo

- Una cucharadita al ras de sal fina


PASOS A SEGUIR
- En un bol colocar harina, azúcar, polvo de hornear y sal.
- Revolver bien para que se distribuya el polvo de hornear.
- Agregar la manteca fría cortada en cubitos.
- Con un tenedor o con la punta de los dedos andá rompiendo la manteca para que se vaya mezclando con los "secos" y se formen migas.


Por otro lado mezclar, sin batir, los huevos, el yogurt y la crema.
- Agregárselo a la preparación anterior y unir todo sin amasar mucho. (La idea es sólo unir, si se amasa por demás se desarrolla el gluten de la harina y no salen tan tiernos).

- Envolver la masa con papel film o en una bolsa limpia y darle 20 minutos de heladera.
- Poner un poquito de harina en la mesada y estirar la masa hasta que tenga 2 centímetros de grosor.
- Replegarla sobre sí misma y volver a estirarla del mismo grosor.

- Con un cortante de 5 centímetros de diámetro cortar círculos y acomodarlos en una asadera enmantecada.
- Si no se dispone de un cortante se puede usar una tacita dada vuelta.
- Para hacerlo más fácil, antes de cortar, pasar el cortante o tacita por harina.
- De esa manera se despegan sin problemas.
Pintar la superficie de la masa con huevo batido y hornearlos a 180º (moderado) más o menos 15 minutos.


- SCONES DE QUESO -

INGREDIENTES

- 100 gramos de manteca

- Una taza de queso rallado

- Un huevo

- 300 gramos de harina leudante

- 2 cucharaditas de sal y pimienta

- ½ taza de leche

- Jugo de 1 limón

- Huevo batido para pintar

- Condimento para pizza u orégano seco.


PASOS A SEGUIR

- Colocar el jugo de limón en la leche.
- Parecerá que la leche se corta y está bien (se llama buttermilk). Reservar.

- Hacer una corona con la harina leudante, en el centro colocar la manteca blanda, el huevo, sal, pimienta y el queso rallado.

- Mezclar e ir incorporando la leche (buttermilk), amasar hasta formar una masa que no se pegue a la mesada.

- Luego, en la mesada enharinada estirar la masa de 1 centímetro de grosor y cortar los scones con un cortante redondo del tamaño de alfajorcitos.

- Colocarlos en una placa aceitada dejando espacio entre cada uno porque van a crecer.

- Pincelarlos con huevo batido y si se desea espolvorearlos con adobo, orégano, pimentón, etc.

- Llevar a horno 180 ° por 20 minutos aproximadamente o hasta que estén doraditos.

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